Textos hermeticos
Textos hermeticos 1. Prólogo¡Prudencia![175]
1Estabas tú ausente cuando mi hijo Tat quiso instruirse sobre la naturaleza del universo, sin permitirme en modo alguno que aplazara la explicación. Como hijo mío que es y neófito que sólo recientemente ha accedido al conocimiento, me vi forzado a mencionar las cosas extensamente y de una en una, para que pudiera seguir sin problemas la explicación. Pero a ti, dada tu edad y tu conocimiento de la naturaleza, he preferido remitirte por escrito la explicación, seleccionando los capítulos[176] más importantes en pocas palabras y exponiéndolo de forma más secreta.
2. Necesidad deuna primera causa2Si todas las cosas visibles han llegado y llegan a ser, si las cosas engendradas llegan a ser no por sí, mismas sino a causa de otro, si muchas de las cosas son engendradas, o mejor, todas las cosas visibles y todas las diferentes y no semejantes, si todas las cosas, pues, que llegan a ser son a causa de otro, ha de haber entonces alguien que las cree y que sea él mismo inengendrado para que pueda ser anterior a lo engendrado. Pues las cosas engendradas, digo, llegan a ser por causa de otro y es, por tanto, imposible que haya algo anterior al conjunto de los seres generados sino sólo el inengendrado.