Textos hermeticos
Textos hermeticos Los demonios10Abundante como su luz, así también incesante es su producción de vida, ininterrumpida en cuanto al lugar y en cuanto a la provisión. Pues hay en torno a él numerosos coros de demonios semejantes a ejércitos variados que… son convecinos (de los mortales)[182] y no están muy lejos de los inmortales; y desde allí, hechos partícipes del emplazamiento de los hombres, se cuidan de las cosas humanas: efectúan lo prescrito por los dioses por medio de tempestades, huracanes, tormentas, mediante cambios en el fuego y seísmos, además de con hambres y guerras, para castigar la impiedad[183].
11Ella es la mayor maldad de los hombres respecto a los dioses, porque lo propio de los dioses es ser benefactores, lo propio de los hombres ser piadosos y lo propio de los demonios socorrer. Pues todas las otras maldades a que se atreven los hombres, ya sea por error, o por temeridad, o por la necesidad que llaman destino, o por ignorancia, todas estas cosas no implican responsabilidad para con los dioses, sólo la impiedad está sometida a la justicia.