Textos hermeticos
Textos hermeticos 12El sol es el conservador y aprovisionador de todo género de cosas, y del mismo modo que el cosmos inteligible, envolviendo al cosmos sensible, lo llena dándole volumen con las formas diversas y de todo tipo, así el sol, envolviendo todas las cosas en el cosmos, da volumen a las generaciones de todos los seres y los fortifica, acogiéndolos cuando mueren y se corrompen.
13Fue él quien colocó el coro de los demonios, o mejor, los coros, pues son muchos y variados, puestos bajo las órdenes de las esferas de los astros y en igual número para cada uno de ellos. Así distribuidos, están a disposición de cada uno de los astros, y son buenos o malos en cuanto a sus naturalezas, esto es, en sus energías, pues la esencia de un demonio es energía; además algunos de ellos son una mezcla de bien y de mal.
Los hombres14Todos ellos tienen asignado el poder sobre los asuntos terrestres y sobre los tumultos de la tierra: producen toda suerte de desórdenes, bien colectivos, en ciudades y pueblos, bien particulares, en cada uno; pues reforman y excitan nuestras almas para sí mismos, asentados en nuestros nervios y médulas, en nuestras arterias y venas, en el mismo cerebro, llegando incluso hasta las mismas entrañas.