Textos hermeticos
Textos hermeticos —Considéralo de este modo, Tat: cuando el alma se separa del cuerpo, el cuerpo mismo continúa en su lugar; y durante el perÃodo de esta permanencia es activada su disolución y se convierte en algo invisible; pero esto no puede sufrirlo el cuerpo sin energÃa, de modo que la misma energÃa permanece en el cuerpo tras la separación del alma.
11En esto estriba la diferencia entre el cuerpo inmortal y el mortal: el inmortal está constituido de una sola materia, el otro no, el uno activa, el otro padece (pues, en todo, el que activa, domina, el que es activado, es dominado), el que domina, comandante y libre, conduce, el esclavo es conducido.
12Las energÃas activan no sólo los cuerpos animados sino también los inanimados, es decir, las maderas, las piedras y cosas similares; los acrecientan, los hacen fructificar, madurar, consumirse, disolverse, descomponerse y pulverizarse, en suma, efectúan aquellas cosas cuantas pueden sufrir los cuerpos inanimados. Pues se llama energÃa precisamente a esto, al producirse cualquier cosa en algún momento.
13Es preciso que siempre haya producción de muchas cosas, o mejor, de todas, porque el cosmos jamás está desprovisto de uno sólo de los seres, ya que, por su movimiento, los concibe permanentemente en sà mismo; unos seres, que, a su vez, nunca podrán librarse de la corrupción.