Textos hermeticos
Textos hermeticos 26Llega entonces a la naturaleza ogdoádica[44], desnudado de los efectos de la armadura[45], y por tanto sólo con su potencia propia. Y, con todos los seres, canta himnos al padre y todos se regocijan con su venida. Oye entonces, ya igual a sus compañeros, a ciertas potencias[46] por encima de la naturaleza ogdoádica, que cantan himnos a Dios con voz dulce. Vienen al punto, ordenadamente, a presencia del padre, se confían a sí mismos a las potencias y, tomándose potencias, se hallan en Dios. Tal es la feliz consumación de los que poseen conocimiento, ser divinizados. De ahora en adelante, ¿serás capaz de vacilar?, ¿no comprendes que has aprendido todas estas cosas para convertirte en guía de los justos y así el género humano, a través de ti, sea salvado por Dios?
3. El sermónde Hermes27Y, tras estas palabras, Poimandres se unió a las potencias. Di entonces gracias y alabé al padre de todas las cosas. Así fue cómo recibí su legado, una vez lleno de potencia[47] e instruido acerca de la naturaleza de todas las cosas y la suprema revelación. A partir de entonces comencé la tarea de pregonar a los hombres la belleza de la piedad y el conocimiento: «¡Ay de vosotros!, hombres hijos de la tierra, que estáis entregados a la ebriedad[48], al sueño y a la ignorancia de Dios, ¡permaneced sobrios!, ¡cesad en vuestra embriaguez!, pues estáis cautivados por un sueño irracional».