Textos hermeticos
Textos hermeticos —En cuanto a esto, dijo Poimandres, en primer lugar, cuando muere el cuerpo material, lo entregas a la alteración: la figura que tienes se vuelve invisible y confías al demonio tu inerte morada[40]. Por su parte, las facultades sensoriales del cuerpo, retoman a sus fuentes, convirtiéndose en partes y restaurándose de nuevo para sus actividades[41]. Mientras que la ira y el deseo[42] se alejan hacia la naturaleza irracional.
Anábasisdel alma25Y así, lo restante, se eleva hacia las alturas, pasando a través de la armadura de las esferas: En el primer cinturón abandona la actividad de aumentar o disminuir. En el segundo, la maquinación de maldades, ineficaz engaño. En el tercero, el ya inactivo fraude del deseo. En el cuarto, la manifestación del ansia de poder, desprovista ya de ambición. En el quinto, la audacia impía y la temeridad de la desvergüenza. En el sexto, los sórdidos recursos de adquisición de riquezas, ya inútiles. En el séptimo cinturón, en fin, la mentira que tiende trampas[43].