Textos hermeticos
Textos hermeticos 4De modo que el lugar existe por causa del cuerpo, pues éste quedaría aniquilado en tanto que cambiante si el lugar no acogiera sus cambios: al cambiar, el cuerpo, de algo viene a dar en otra cosa, viéndose privado de su manera de ser, aunque no de ser un cuerpo constituido, y cuando ya se ha transformado en otra cosa adopta esta otra manera de ser; en suma, el cuerpo, en tanto que cuerpo, permanece cuerpo, pues lo que cambia es la disposición particular, de modo que el cuerpo cambia según esta disposición.
5El lugar es, pues, incorpóreo, lo mismo que el tiempo y el movimiento natural.
6Y cada uno de ellos posee un carácter propio y específico: el del lugar es la receptividad[81], el del tiempo el intervalo y el número, el de la naturaleza el movimiento, el de la armonía la amistad y el del cuerpo el cambio. En fin, el carácter propio del alma, según su esencia, es el pensar.