Textos hermeticos
Textos hermeticos Existen, en primer lugar, los dioses príncipes de todas las especies (de dioses); tras ellos vienen los dioses que tienen un príncipe de su esencia, éstos son sensibles, hechos a semejanza de su doble origen, y se dedican a producir todas las cosas en el mundo sensible, unos a través de los otros y cada uno alumbrando a su obra. Júpiter es el usiarca del cielo —sea lo que sea lo que se designe con este nombre—, pues por medio de él dispensa Júpiter la vida a todos los seres. La Luz es el usiarca del sol, pues el bien de la luz se difunde sobre nosotros a través del disco solar[38]. Los Treinta y Seis, los llamados Horóscopos[39], es decir, los astros siempre fijos en el mismo lugar, tienen por usiarca o príncipe al llamado Omniforme o Pantomorfo[40], que procura, a su través, formas diversas a los diversos tipos. Las llamadas Siete Esferas, tienen por usiarcas, es decir, por príncipes de sí[41], a la Fortuna y al Destino, por cuyo medio, todas las cosas, diversificadas en un movimiento perpetuo, cambian según ley natural y disposición inalterable.