Textos hermeticos
Textos hermeticos Primer Testimonio: Hermes Trimegisto: Una y única es la luz intelectiva del fuego espiritual y el pensamiento constantemente iluminado en un espíritu luminoso. No hay nada más en su composición. Y es constantemente bendecido por el universo. Nada hay fuera de él, ni dios, ni ángel, ni demonio, ni substancia cualquiera que sea, sino que él es el señor del universo, padre y Dios, y todo está en él y bajo su autoridad (traducción aproximada del FH 23, ap. Cirilo), aquél cuyo verbo, salido de él en su totalidad y generado por él, es el creador del universo, pues nació y cubrió con su sombra la naturaleza de las aguas, de modo que éstas pudieron engendrar por sí mismas (traducción aproximada del FH 27, ap. Cirilo).
Quinto Testimonio: Hermes: «Tú eres Dios y padre del universo y no has recibido de otro el (privilegio) de ser siempre; tras de ti conozco al único que se te parece y que tú has engendrado como tú sabes, el Hijo, dios de Dios, esencia de tu esencia que ofrece la imagen incorruptible y la semejanza en todo contigo, Dios padre, para que sea él en ti y tú en él, el espejo de las bellezas y las hipóstasis que están enlazadas unas con otras».
23 CIRILO, Contra Juliano I 556a (= DÍDIMO DE ALEJANDRÍA, 757B [SCOTT, IV, pág. 173])[22]