Textos hermeticos
Textos hermeticos 1. Dios.Padre y bien1—Tú fuiste ayer, Asclepio, el destinatario de mi discurso; parece correcto, por tanto, dedicarle el presente a Tat; y más si tenemos en cuenta que el de hoy no es más que un compendio de los Tratados Generales[108] referidos en su presencia. Comencemos por reflexionar sobre que Dios padre tiene la misma naturaleza, o mejor, la misma energÃa[109] que el bien. El término ‘naturaleza’ alude a la constitución y desarrollo de los seres que cambian y se mueven; […mientras que ‘energÃa’ se aplica con propiedad] sólo a las cosas inmóviles, es decir, las que se refieren a lo divino y lo humano. Es un tema del que ya hablé cuando tratamos el resto de las cuestiones divinas y humanas y que deberÃas tener presentes para entender este tratado.
2La energÃa de Dios es su voluntad y su esencia querer que todas las cosas sean; pues Dios padre, el bien, no sólo es el ser de todas las cosas, incluso cuando ya no son, [sino la realidad más Ãntima de todos los seres]. Esto es lo que es Dios padre, el bien, y no cabe atribuirle ninguna otra cosa.