Textos hermeticos
Textos hermeticos El pensamiento, por tanto, tiene como cuerpo al más ardiente de los elementos, el fuego, precisamente porque es el más ardiente de los conceptos divinos; y se sirve de él como instrumento de su actividad creadora de todas las cosas; creación de todo en el caso del pensamiento universal y sólo de lo terrestre en el caso del pensamiento humano. Porque el pensamiento que habita en los hombres, al ser humano por su morada, está despojado del fuego y ello le imposibilita para crear cosas divinas.
Castigoy recompensadel alma19En cuanto al alma humana, sólo la piadosa tiene cierto carácter divino y daimónico; esta alma se convierte toda ella en pensamiento una vez se ha separado del cuerpo, tras sostener la lucha de la piedad, contienda que se cifra en conocer lo divino y no cometer injusticia con ningún hombre. Por el contrario, el alma impía queda atada a su propia naturaleza, hundida en su propio castigo, tratando de encontrar un cuerpo terrestre en el que habitar; un cuerpo humano, necesariamente, ningún otro puede contenerla pues no es lícito que el alma descienda al cuerpo de un animal irracional. Y ésta es la ley divina, proteger al alma humana de tamaña ofensa.
20Entonces, padre, ¿cuál es el castigo para el alma impía?