Textos hermeticos
Textos hermeticos Por eso, Hermes, nunca oses pensar que exista algo equiparable a Dios, ni entre las cosas de este mundo, ni entre las de allá arriba, so pena de apartarte de la verdad. Puesto que nada puede asemejarse a lo diferente, uno y único. No pienses siquiera que pueda ceder su potencia a ningún otro, pues ¿quién, aparte de él, puede ser creador de vida, de inmortalidad y de cambio?, incluso es inconcebible que hiciera otra cosa, puesto que si permaneciera inactivo todo quedaría desactivado, pues todo está lleno de Dios. De modo que no puede darse inactividad ni en el cosmos ni en cualquier otra cosa, y, de hecho, ‘inactividad’ no es sino una palabra vacía, tanto si la atribuimos al creador como a lo creado.
6Y es necesario que todo se genere incesantemente y, además según la fuerza de cada lugar[128]. Pues el creador, que está en todas las cosas, no se instala en ninguna de ellas, ni actúa sólo en una, sino que las hace todas; es una potencia energética y su autarquía no proviene de las cosas generadas sino que, muy al contrario, las cosas generadas existen por su causa.
[Segunda Parte]