Textos hermeticos
Textos hermeticos El hombre:la analogía del yo; la paternidad12Por tanto, él mismo hace todas las cosas, [aunque nos pueda parecer completamente absurdo]. ¿Pero qué puede haber de fantástico en que Dios cree la vida, el alma, la inmortalidad y el cambio, si tú mismo eres capaz de hacer gran cantidad de cosas? Eres capaz de ver, de hablar, de oír, de oler, de tocar, de andar, de pensar y, en fin, de respirar; y no es uno el que ve, otro el que oye y otro el que habla; no persona distinta es la que toca, otra la que huele, otra la que anda, otra la que piensa y otra la que respira, sino que un solo y mismo ser es el que hace todas estas cosas. Del mismo modo, tampoco las actividades divinas pueden existir separadamente de Dios. Y, de igual forma que si tú cesaras en tus actividades ya no estarías vivo, así Dios, si cesara en las suyas, ya no sería Dios; aunque esto, evidentemente, no nos sea lícito decirlo.
13Si, como ha quedado demostrado, {tú} no existirías si no (hicieras nada), ¿cuánto más Dios?, pues al no actuar sería imperfecto, aunque esto, de nuevo, sea ilícito decirlo; por contra, si no permanece inactivo entonces es perfecto y es él el que hace todas las cosas.