Upanishads
Upanishads Y la Muerte le habló del fuego de la creación, del inicio de los mundos, y del altar del fuego sacrificial; de la cantidad y el modo en que sus piedras se habían de colocar. Nachiketas memorizaba las enseñanzas del maestro repitiéndolas en voz alta. La Muerte se mostró complacida y continuó:
Un deseo más te he de conceder hoy. Y es que este fuego sacrificial lleve tu nombre. Acéptame asimismo este collar multiforme.
Aquel que enciende tres veces este fuego sagrado[13], alcanzando la unión con los Tres[14], y realiza las tres acciones sagradas[15], va más allá de la vida y la muerte; pues entonces conoce al dios del fuego[16], el dios conocedor de todas las cosas, y mediante el conocimiento y la adoración alcanza la paz suprema.
Aquel que, conociendo a los Tres, construye el altar del sacrificio de fuego y realiza tres veces el sacrificio de Nachiketas, aleja las ataduras de la muerte y, pasando más allá del dolor, encuentra la dicha en las regiones del cielo.
Este es el fuego que conduce al cielo, el cual escoges como segundo deseo. Los hombres lo llamarán el sacrificio de fuego de Nachiketas. Escoge ahora tu tercer deseo.
Nachiketas. Cuando un hombre muere, esta duda surge: algunos dicen que «es» y otros que «ya no es». Enséñame la verdad.