Upanishads
Upanishads Ante Janaka, rey de Videha, presentóse una vez Yajñavalkya con la intención de guardar silencio acerca de la suprema sabiduría secreta. Mas ocurrió que, cierta vez, habiendo estado Janaka y Yajñavalkya debatiendo algo ante la ofrenda del sagrado fuego, Yajñavalkya prometió conceder al rey cualquier deseo, y el rey escogió hacer preguntas, siguiendo su deseo. Fue así como Janaka, rey de Videha, comenzó preguntando lo siguiente:
Yajñavalkya, ¿qué es la luz del hombre?
El sol es su luz, oh rey, contestó. Es por la luz del sol que el hombre descansa, prosigue, hace su trabajo y regresa.
Así es en verdad, Yajñavalkya. Y cuando el sol se ha puesto, ¿cuál es entonces la luz del hombre?
La luna se vuelve entonces su luz, respondió. Es por la luz de la luna que el hombre descansa, prosigue, hace su trabajo y regresa.
Así es en verdad, Yajñavalkya. Y cuando tanto el sol como la luna se han puesto, ¿qué es entonces la luz del hombre?
El fuego es entonces su luz. Es por la luz del fuego que un hombre descansa, prosigue, hace su trabajo y regresa.
Y cuando tanto el sol como la luna se han puesto, Yajñavalkya, y el fuego se ha consumido, ¿qué es entonces la luz del hombre?
