El mundo de Guillaume Apollinaire
El mundo de Guillaume Apollinaire Un hombre atravesó sin beber el desierto
Y una noche alcanzó las orillas del mar
Tiene más sed aún de ver la amarga ola
Ese hombre es mi deseo, el mar es tu victoria.
Disfrazado de azul teniendo el alma negra
A los pies de una horca pasea un enmascarado
Como si del amor —ese ahorcado verde—
Yo quisiese que ardiera la atroz mano de gloria.
El ahorcado, la máscara y ese hombre alterado
Descienden al Infierno que yo mismo cavo
Y el Infierno siempre es: «Querría que ella me ame».
Y no tendré yo nunca una cosa a mi gusto
Si no el amor, al menos una muerte tan bella.
Dime, ¿tú no sabías que mi alma es mortal?
