Fabulas en verso
Fabulas en verso Devoróla en un momento.
El otro que fué testigo
De su gran voracidad,
DÃjole: —¿y la sobriedad
Que predicabas, amigo?
—Ah! replicó el consejero,
Muy necio fui, bien lo sé
Cuando de males hablé
Que yo no sentà primero. —
Es tan común como injusto
De un cuitado al ver la pena,
«Su conducta no fué buena»
Esclamar con ceño adusto.
Tu que asi airado repruebas,
Que acusas con acritud,
Dime, ¿tu austera virtud
Ha sufrido muchas pruebas?
Tu que exijes heroÃsmo,
Que juzgas con tal rigor,
Fueras acaso mejor
Viéndote en el caso mismo?
No condenes con dureza
Creyéndole pervertido,
Al mÃsero que ha sufrido
La desgracia y la pobreza.
Y cuando tu fallo des,
No te olvides de una cosa,