Dinero
Dinero CARIÓN. Está en camino. Pero es que le rodeaba una muchedumbre enorme. Pues los que eran justos de antes y llevaban una vida humilde, todos lo saludaban y le daban la mano de alegrÃa. En cambio, los que eran ricos y tenÃan mucha hacienda, habiéndola conseguido por medios nada honrados, fruncÃan las cejas y, al mismo tiempo, ponÃan mala cara. Pero, en fin, los otros iban detrás de él, con guirnaldas, sonrisas, con palabras de buen agüero, «y resonaban las zapatillas de los ancianos con sus bien acompasados pasos»
[70]. Hala, todos, todos a una, danzad, brincad, tomad parte en el coro, que nadie, cuando lleguéis a casa, os dirá que ya no hay harina en el talego.MUJER. Por Hécate, también yo quiero ponerte una corona… de pasteles, por ser mensajero de tan buenas noticias.
CARIÓN. No pierdas tiempo en eso, que los hombres están ya cerca de las puertas.
MUJER. Bueno, entonces entro a buscar los presentes de bienvenida para esos recién comprados… ojos
[71].(Entra en su casa.)
CARIÓN. Yo quiero ir al encuentro de esta gente. (Abandona el escenario.)