Dinero

Dinero

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

CARIÓN. ¡De boquilla! Yo no voy a parar hasta que me digas quién rayos es este tío. Te lo pregunto con la mejor intención del mundo.

CRÉMILO. No voy a ocultártelo, que de mis criados te tengo por el más fiel y el más… ladrón. A mí, aun siendo hombre piadoso y honrado, me iban mal las cosas y era pobre.

CARIÓN. Ya lo sé, ya.

CRÉMILO. En cambio, otros eran ricos: los roba templos, los políticos, los delatores y los granujas.

CARIÓN. Es verdad.

CRÉMILO. Así que fui a consultar al oráculo al templo del dios, porque mi vida, desgraciado como soy, considero que ya para el caso ha jugado su baza, pero quería preguntar si mi hijo, que es el único que tengo, lo que tiene que hacer es cambiar de manera de ser y volverse canalla, delincuente, un sinvergüenza total, porque para la vida creo que eso es lo único provechoso.

CARIÓN. «¿Qué proclamó Febo desde su santuario repleto de guirnaldas?»

[5].

CRÉMILO. Verás. El dios me dijo con mucha claridad esto: me ordenó que al primero que me encontrara al salir no lo perdiera de vista, y que lo convenciera de que me acompañase a casa.

CARIÓN. Y, ¿quién fue el primero que te encontraste?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker