Dinero
Dinero CARIÓN. ¡No, por Zeus!, ni os sacrificarán ya, que antes nos cuidabais bastante mal.
HERMES. A mà los demás dioses me importan menos, pero yo estoy hecho polvo, destrozado.
CARIÓN. ¡Qué listo eres!
HERMES. Pues antes yo recibÃa de las tenderas toda clase de cosas buenas desde la mañana temprano: bizcocho borracho, miel, higos secos; en fin, todo lo que se supone que come Hermes. En cambio, ahora aquà estoy, hambriento y de brazos cruzados
[97].CARIÓN. Y, ¿no resulta justo, siendo asà que tú a veces las castigabas a pesar de recibir toda clase de cosas buenas?
HERMES. ¡Pobre de mÃ, ay, aquel pastel de queso que me preparaban el dÃa cuarto del mes!
[98]CARIÓN. «Nostalgia tienes del ausente y en vano lo invocas»
[99].HERMES. Pobre de mÃ, ¡aquella pata de cerdo que me comÃa…
CARIÓN. A la pata coja puedes saltar aquÃ
[100], al aire libre.HERMES… y aquellas tripas calentitas que me comÃa!
CARIÓN. En tus tripas sà que parece que tienes un cólico.