Las Avispas

Las Avispas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

EL CORO.-¿Por qué no se presenta el viejo delante de su puerta, y ni siquiera nos responde? ¿Habrá perdido los zapatos? ¿Se habrá dado algún golpe en el pie andando a oscuras y tendrá hinchado el tobillo? ¿Tendrá, quizá, algún bubón? Pues era el más acérrimo de nosotros y el único inexorable. Si alguno le suplicaba, le decía, bajando la cabeza: «Cueces un guijarro»[24]. Puede que haya tomado a pecho el habérsenos escurrido con mentiras aquel acusado, proclamándose amigo de los atenienses y primer revelador de lo ocurrido en Samos[25]; quizá esto le tenga con fiebre, porque el hombre es así. Vamos, amigo mío, levántate, no te dejes acoquinar por las adversidades. Hoy va a ser juzgado un hombre opulento de los que entregaron a Tracia. Ven a condenarlo. Anda adelante, muchacho; anda adelante.

EL NIÑO.-Padre, si te pido una cosa ¿me la darás?

EL CORO.-¡Claro que sí, hijito mío! ¿Qué cosa buena quieres que te compre? ¿No será un juego de tabas?

EL NIÑO.-No papá; lo que quiero, son higos secos. Es más azucarado.

EL CORO.-Eso no, aunque te ahorques.

EL NIÑO.-Pues no te acompaño más.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker