Las Avispas
Las Avispas BDELICLEÓN.-¡Qué enojoso, de todos modos! ¡Es terrible la nostalgia)
UN SERVIDOR.-(Saliendo de la casa.) !Maldito animal! ¿Es posible que demos de comer a semejante perro?
BDELICLEÓN.-¿Se puede saber lo que ocurre?
EL SERVIDOR.-Nada. que Lábes, tu perro, se ha metido en la cocina, ha robado un magnÃfico queso de Sicilia, y se lo ha engullido.
BDELICLEÓN.-Ya tenemos la primera causa en que ha de entender mi padre. Comparece tú como acusador.
EL SERVIDOR.-Yo, no, por vida mÃa; que sea el otro perro el que mantenga la acusación, si se instruye el proceso.
BDELICLEÓN.-Bueno; tráetelos a los dos.
EL SERVIDOR.-(Entrando.) Al momento.
BDELICLEÓN.-(A su padre que vuelve.) ¿Qué traes ah�