Las Ranas
Las Ranas EURÍPIDES
Examina esa frase y te haré ver la repetición. “Vengo al fin a mi patria —dice—, y entro en ella.” Vengo es enteramente lo mismo que entro.
BACO
Entiendo; es como si uno dijera a su vecino: “Préstame la artesa, o si quieres el arca de amasar.”
ESQUILO
No es lo mismo, charlatán; mi verso es inmejorable.
BACO
¿Cómo? Pruébamelo.
ESQUILO
Todo el que goza de los derechos de ciudadanía puede venir a su patria, porque viene sin haber experimentado antes ningún infortunio; pero el desterrado viene y entra (177).
BACO
¡Muy bien, por Apolo! ¿Qué dices a eso, Eurípides?
EURÍPIDES
Digo que Orestes no entró a su patria, porque vino secretamente, sin haber obtenido la competente autorización de los que entonces ejercían el mando.