Acerca del Alma
Acerca del Alma Analicemos, en primer lugar, lo relativo al movimiento ya que, a buen seguro, no sólo es falso que la en406atidad del alma sea tal cual afirman quienes dicen que es aquello que se mueve a sà mismo —o bien aquello que tiene la capacidad de moverse a sà mismo—, sino que además es imposible que el movimiento se dé en el alma. Por lo pronto ya ha quedado explicado con anterioridad[9] que no es necesario que lo que mueve se encuentre a su vez en movimiento. Pero es que además y puesto que todo lo que se mueve puede moverse de dos maneras —puede, en efecto, moverse ya 5por otro ya por sÃ: decimos que es movido por otro todo aquello que se mueve por encontrarse dentro de algo que está en movimiento, por ejemplo, los marineros que, desde luego, no se mueven de igual manera que el navÃo ya que éste se mueve por sà y aquéllos por encontrarse dentro de algo que está en movimiento. Esto resulta evidente si se atiende a las partes del cuerpo: el movimiento propio de los pies (y, por tanto, también de los hombres) es la marcha; ahora bien, 10tal movimiento no se da, en nuestro supuesto, en los marineros— en fin, puesto que moverse significa dos cosas distintas, veamos ahora en relación con el alma si es que se mueve por sà y por sà participa del movimiento.