Acerca del Alma
Acerca del Alma El intelecto, por su parte, parece ser —en su origen[15]— una entidad independiente y que no está sometida a corrupción. A lo sumo, cabrÃa que se corrompiera a causa del debilitamiento que acompaña a la 20vejez, pero no es asÃ, sino que sucede como con los órganos sensoriales: y es que si un anciano pudiera disponer de un ojo apropiado verÃa, sin duda, igual que un joven. De manera que la vejez no consiste en que el alma sufra desperfecto alguno, sino en que lo sufra el cuerpo en que se encuentra, y lo mismo ocurre con la embriaguez y las enfermedades. La intelección y la contemplación decaen al corromperse algún otro órga25no interno, pero el intelecto mismo es impasible. Discurrir, amar u odiar no son, por lo demás, afecciones suyas, sino del sujeto que lo posee en tanto que lo posee. Esta es la razón de que, al corromperse éste, ni recuerde ni ame: pues no eran afecciones de aquél, sino del conjunto que perece. En cuanto al intelecto, 30se trata sin duda de algo más divino e impasible.