Física
Física Esta interpretación de la phýsis desde el punto de vista del eîdos le ha abierto la posibilidad de una doble consideración de los phýsei ónta: por una parte, atendiendo a su mera entidad, le ha permitido proyectar una ciencia aparentemente nueva, la del ente en cuanto ente entendido como substancia (ousía); y por otra parte, atendiendo a sus cambios e interacciones, le ha hecho posible reconvertir la física de sus predecesores en una ciencia de ese carácter común a todos ellos cual es el movimiento, no tomado por sí mismo sino desde el punto de vista de las estructuras físicas que lo fundan. Pero, una vez más, lo que ha posibilitado esta reconversión es el nuevo sentido que cobró en la Academia la expresión phýsis tÔn ónton.
Pero, además, la phýsis de que hablaban los presocráticos ya no es para Aristóteles el todo de lo real, ni tan siquiera entendida como un orden de entes hilemórficos. Hay también un género de entes suprafísicos primeros y separados, el del theós o los theoí, objetos de esa «ciencia primera» que es la teología. En este punto Aristóteles es abiertamente platónico. Pero cuidado con las palabras: aquí «suprafísico» —Aristóteles dice para phýsin— no significa «sobre-natural», sino sólo supramaterial, por encima de la naturaleza material. El theós de Aristóteles, entendido ahora como puro eîdos, no está más allá del ser, sino que es un ente tal que su phýsis es puramente inteligible.