Obra biologica
Obra biologica Los géneros se han establecido, sobre todo, por la forma de las partes [188] y del cuerpo entero, cuando presentan semejanzas; por ejemplo: el género de las aves cuando se caracteriza por eso mismo, así como el de los peces, los cefalópodos [189] y las conchas [190]. Las partes difieren, no por analogía, como el hueso del hombre y la espina del pez, sino más bien por las características corporales, como la grandeza o pequeñez, la blandura o la dureza, la lisura o aspereza y otras semejantes; y, en general, difieren por el más y el menos.
Hemos establecido, pues, como debe entenderse el método de la ciencia natural y de qué modo el estudio de estos problemas podría resultar más metódico y fácil. Hemos hablado también de la división y hemos dicho de qué forma se puede aprovechar para el asunto que nos ocupa, y por qué la dicotomía es, o bien imposible o bien ineficaz. Una vez establecidas estas cuestiones y dispuesto este comienzo, hablemos de las que siguen.