Obra biologica
Obra biologica Tanto los hombres como las aves, los vivíparos y ovíparos cuadrúpedos tienen una protección para la vista; los vivíparos poseen dos párpados con los que cierran los ojos; diferentes aves, en especial, las pesadas, y los ovíparos cuadrúpedos los cierran con el párpado inferior. Pero las aves suelen pestañear con una membrana que sale del lagrimal [321]. La razón por la que tienen una protección es que los ojos son húmedos y la naturaleza los ha hecho así para que su visión sea aguda. Si fuese de piel dura, los protegería mejor de las agresiones externas, pero no gozarían de buena vista. Por eso, la piel que rodea la pupila es fina, y los párpados están para preservarla. Así pues, todos los animales parpadean y, en especial, los hombres, para impedir con los párpados que les entren cosas a los ojos (además, esto [657b] no es voluntario sino que se desencadena naturalmente) pero los hombres lo hacen con mayor frecuencia porque su piel es muy fina. El párpado está compuesto de piel, por eso, ni el párpado ni el prepucio pueden unirse [322], ya que son pieles sin carne. Además de los ovíparos cuadrúpedos, las aves que cierran los ojos con el párpado inferior, lo hacen así debido a la dureza de la piel que rodea la cabeza. Las aves pesadas, como no pueden volar han dedicado el crecimiento de las plumas al grosor de la piel [323]. Por eso, éstas también cierran los ojos con el párpado inferior, mientras que las palomas y sus semejantes lo hacen con los dos. Por otro lado, los ovíparos cuadrúpedos están cubiertos de escamas y éstas son, en todos los casos, más duras que el pelo; por consiguiente, también sus pieles son más duras que la piel normal. Así pues, la piel que rodea su cabeza es dura, por lo que, precisamente, carecen de párpado superior; el párpado inferior, sin embargo, es carnoso, de modo que es fino y elástico. Las aves pesadas no parpadean con ése, sino con la membrana, porque su movimiento es lento y el parpadeo tiene que ser rápido, tal es el de la membrana. Parpadean desde el lagrimal, que está junto a la nariz, porque es mejor que en ellos la naturaleza proceda de un solo principio, y éstos tienen como principio el punto de unión con la nariz. Además, la parte frontal es mejor principio que la lateral [324]. Los ovíparos cuadrúpedos no parpadean así porque, al vivir sobre la tierra, no necesitan tener el ojo húmedo ni una vista perfecta. En cambio, las aves sí, pues utilizan la vista de lejos. Por eso también, las rapaces poseen un agudo sentido de la vista (observan el alimento desde lo alto, y por ello vuelan a mayor altura que las otras aves), mientras que las que permanecen en tierra, es decir, las que no pueden volar, como los gallos y sus semejantes, no gozan de una visión aguda, pues en su vida no hay nada que les apremie. Los peces, insectos y animales de piel dura tienen diferentes tipos de ojos, pero ninguno de ellos posee párpados. La utilización del párpado supone una rápida actividad de la piel. Pero en lugar de una protección, tienen todos ellos unos ojos duros, como si el párpado estuviese unido al ojo y viesen a través de él. Y como debido a esta dureza su vista tiene que ser necesariamente más débil, la naturaleza ha dotado a los insectos [658a]de ojos móviles, como las orejas de algunos cuadrúpedos, y más aún a los animales de piel dura, para que los giren hacia la luz, reciban sus rayos y tengan una visión más aguda. Los peces, sin embargo, poseen ojos húmedos, pues los animales que se mueven mucho necesitan utilizar la vista a gran distancia. Los animales terrestres pueden ver fácilmente a través del aire. Para aquellos, sin embargo, como el agua se opone a la agudeza de visión, no hay tantos objetos que choquen con la vista como en el aire, por lo cual no tienen párpados (pues la naturaleza no hace nada en vano [325]), pero en vista del espesor del agua, tienen los ojos húmedos.