Obra biologica
Obra biologica Todos los animales que tienen pelo poseen pestañas en los párpados, sin embargo, las aves y los que tienen escamas, no, porque carecen de él. Respecto al avestruz de Libia, más adelante diremos la causa por la cual este animal posee pestañas [326]. Entre los que tienen pelo, el hombre es el único con pestañas en ambos párpados [327]. Los animales cuadrúpedos no poseen pelos en el vientre sino más bien en el lomo. Por el contrario, los hombres tienen más en el pecho que en la espalda. Los pelos existen para proteger a quienes los tienen. Los cuadrúpedos necesitan una mayor protección en el lomo, y aunque la parte de delante es más delicada, sin embargo, aparece lisa debido a la flexión del cuerpo. En los hombres, como el pecho se encuentra en iguales condiciones que la espalda debido a su posición erguida, la naturaleza ha añadido la protección a las partes más delicadas. En efecto, la naturaleza es causante de lo mejor en la medida de lo posible. Y por eso, ningún cuadrúpedo posee la pestaña inferior, aunque a algunos les crezcan escasos pelos en el párpado de abajo, ni tampoco poseen pelos en las axilas ni en el pubis, como en el caso de los hombres. En cambio, en lugar de éstos, unos presentan la parte posterior de su cuerpo tupida de pelos, como el género de los perros, otros tienen una crin como los caballos y animales semejantes, y otros, una melena, como el león macho. Además, a los que tienen colas de determinada largura la naturaleza también los ha adornado con pelo, a los que tienen el rabo corto con pelos largos, como los caballos, y a los que lo tienen largo, con cortos, dependiendo también de la naturaleza del resto del cuerpo. En efecto, la naturaleza concede algo a una parte después de haberlo tomado de otra. A aquellos cuyo cuerpo ha hecho excesivamente peludo [658b], les faltan los pelos de la cola, como sucede en el caso de los osos. Respecto a la cabeza, el hombre es el más peludo de los animales [328] por necesidad, debido a la humedad de su cerebro y a sus suturas (en efecto, donde más líquido y calor hay, el crecimiento del pelo es necesariamente mayor) y sirve para darle protección [329], de modo que lo defiende y lo guarda de los excesos de frío y del sol. Como el cerebro humano es mayor y más húmedo necesita también una mayor protección. Lo que es muy húmedo hierve y se enfría con gran facilidad, mientras que los opuestos son menos sensibles. Pero resulta que esto, debido a su proximidad, nos aparta de lo que estamos tratando sobre la causa de las pestañas, de modo que continuaremos con lo que falta en el momento oportuno [330].