Obra biologica
Obra biologica Tanto las cejas como las pestañas existen para proteger a los ojos: las cejas, para protegerlos, como el alero de un tejado, de los líquidos que bajan de la cabeza; y las pestañas, para protegerlos de los objetos que puedan entrarles, como las empalizadas que se ponen delante de un cercado. Las cejas se hallan sobre una unión de huesos, por lo cual, se vuelven tan espesas con la edad que hay que cortarlas. Las pestañas, sin embargo, se sitúan al final de unos pequeños vasos sanguíneos, pues donde termina la piel también tiene su fin la extensión de los pequeños vasos sanguíneos. Así, como el humor que sale es corporal, por tal causa es necesario que crezcan pelos en estas zonas, a no ser que alguna función de la naturaleza lo haga dedicar a otro uso.
