Obra biologica
Obra biologica De qué y cuántas partes está constituido cada animal, ya lo hemos mostrado con suficiente claridad en las investigaciones acerca de ellos [206]. Ahora, dejando de lado lo dicho allí, hay que considerar las causas por las cuales cada uno es así.
De los tres tipos de composición podría considerarse como primera la que procede de lo que algunos llaman elementos, como la tierra, el aire, el agua, el fuego. Quizá sea aún mejor hablar de potencias, pero no de todas, sino tal como lo hemos hecho anteriormente en otros apartados [207]. En efecto, la humedad, la sequedad, el calor y el frío constituyen la materia de los cuerpos compuestos; y las diferencias restantes siguen a éstas, por ejemplo: la pesadez y la ligereza, la densidad y la rareza, la aspereza y la lisura y las demás características semejantes de los cuerpos. En los animales, la segunda composición a partir de los elementos primeros constituye la naturaleza de las partes homeómeras, por ejemplo: el hueso, la carne y otras semejantes. Y la tercera y última por orden es la composición de las no homeómeras, como el rostro, la mano y partes semejantes.
