Retorica
Retorica Por su parte si se presta, <cabe argumentar> que uno confía en sí mismo pero no en el adversario. Y, dándole la vuelta a la frase de Jenófanes, habrá que decir entonces que sí hay igualdad en que el impío acepte <el juramento> y el piadoso jure; 25y, aún más, que sería grave no querer hacerlo en un procedimiento en que se considera digno que los propios <jueces> pronuncien sentencia después de haber jurado.
Por el contrario, si se acepta, <cabe argumentar> que es piadoso querer encomendarse a los dioses; que para nada es menester echar mano de otros jueces (puesto que a ellos se entrega el juicio); y que sería absurdo no querer jurar sobre cosas acerca de las cuales otros consideran digno prestar juramento.[367]
Y puesto que está claro cómo hay que hablar en cada caso, 30lo estará igualmente lo que debe decirse en los casos mixtos; por ejemplo, en el caso de que uno quiera prestar juramento, pero no aceptarlo; o que quiera aceptarlo, pero no prestarlo; 1377bo que quiera prestarlo y aceptarlo; o ninguna de las dos cosas. Porque éstas son forzosamente las combinaciones que pueden formarse a partir de los casos estudiados, de modo que también los discursos tendrán que formarse con los <argumentos> expuestos.