Retorica
Retorica A quiénes se hace un favor, a propósito de qué cosas y estando en qué disposiciones, quedará claro una vez que hayamos definido el favor. Admitamos, pues, que el favor —en razón del cual el que lo hace se dice que hace un favor— es una ayuda al que la necesita, no a cambio de algo, ni con alguna finalidad para el que presta la ayuda, 20sino para el otro.[111] Por su parte, el favor será grande si se está muy necesitado, o si <se hace> sobre cosas importantes y difíciles, o en determinadas ocasiones, o también si uno es el único o el primero o el principal <en hacerlo>; y en cuanto[112] a las necesidades, éstas son los impulsos y, entre ellos, sobre todo, los que conllevan pesar si no se realizan. Y de esta naturaleza son los deseos pasionales, como el amor, y también los que <se producen> en los malos tratos y en las situaciones de peligro, dado que, ciertamente, tanto el que corre peligro como el que sufre un pesar experimenta deseos. Por esta razón, pues, los 25que están en la indigencia y en el exilio, por pequeña que sea la ayuda que se les preste, quedan muy agradecidos a causa de la magnitud de su necesidad y de la ocasión <en que se les presta>: así, por ejemplo, el que dio la estera en el Liceo.[113] Es necesario, por lo tanto, que el hecho de prestar ayuda se refiera a estas <necesidades>[114] y, si no, a otras iguales o mayores.