Retorica
Retorica Por su parte, son de la condición de considerar que sà puede ocurrirles un mal los que ya han sufrido uno y han escapado 25de él; los ancianos, por su sensatez y experiencia; los débiles y, todavÃa más, los cobardes; y también los instruidos, porque son los más razonables.[120] Igualmente, los que tienen padres o hijos o esposas, ya que todos éstos son partes de uno mismo y tales que pueden ser objeto de los sufrimientos mencionados. Y los que ni están incluidos en una de las pasiones propias de la valentÃa, 30por ejemplo, la ira o la confianza (en cuyos cálculos no entra el futuro), ni se hallan en un estado de ánimo soberbio (pues tampoco entra en los cálculos de éstos que vayan a sufrir un mal), sino que están en un punto medio; asà como también los que no están muy atemorizados, ya que no sienten compasión quienes andan absortos en la preocupación de sus propios daños.[121]
<Se es compasivo>, además, sólo si se cree que existen personas honradas, porque el que a nadie considere asà pensará que 1386atodos son dignos de sufrir un daño.[122] Y también, en general, cuando uno se halla en la disposición de acordarse de que a él mismo o a «alguno» de los suyos les han acontecido cosas de la misma naturaleza, o en la de esperar[123] que, igualmente a él, o a alguno de los suyos, les pueden llegar a suceder.