Retorica
Retorica I. Emplear una oración en lugar de un nombre;[104] por ejemplo, no <decir> «círculo», sino «superficie equidistante desde el centro». Lo contrario es la concisión,[105] o sea, poner en lugar de una oración, un nombre. En el caso de que haya algo vergonzoso 30o no adecuado, entonces, si <<lo>> feo está en la oración, debe decirse el nombre; y si está en el nombre, la oración.
II. Hacer patentes las cosas por medio de metáforas y epítetos, pero evitando lo poético.[106]
III. Poner en plural lo singular, como hacen los poetas, que, siendo un solo puerto, lo mismo dicen:
a los puertos aqueos.[107]
O también:
35de la carta estos numerosos pliegues.[108]
IV. No unir palabras, sino <ponerle> a cada cosa la suya: «de la mujer, de la nuestra». Pero si se pretende la concisión, al contrario: «de nuestra mujer».[109]
V. Expresarse con conjunciones; y si se pretende la concisión, sin ellas, con tal que <la frase> no quede sin articular.[110] Por ejemplo: «después de caminar y hablar»; o bien: «después de 1408acaminar, hablé».
VI. Asimismo, es útil el <recurso> de Antímaco: hablar de aquello que el objeto no posee. Como lo hace a propósito del Teumeso: