La isla desierta _ Saverio el cruel
La isla desierta _ Saverio el cruel Quien toma prenda de joven
Tiene la vida segura.
La danza se ha ido generalizando a medida que habla el MULATO, y los viejos, los empleados y las empleadas giran en torno de la mesa, donde como un demonio gesticula, toca el tambor y habla el condenado negro.
Y bailan, bailan, bajo los árboles cargados de frutas.
De aromas…
Histéricamente todos los hombres se van quitando los sacos, los chalecos, las corbatas; las muchachas se recogen las faldas y arrojan los zapatos. El MULATO bate frenéticamente la tapa de la máquina de escribir. Y cantan un ritmo de rumba.
La hoja de la bananera…
EL JEFE (entrando bruscamente con el DIRECTOR, con voz de trueno). —¿Qué pasa aquí?
MARÍA (después de alguna vacilación). —Señor… esta ventana maldita y el puerto… Y los buques… esos buques malditos…
EMPLEADA 2.ª. —Y este negro.
DIRECTOR. —Oh… comprendo… comprendo. (Al JEFE). Despida a todo el personal. Haga poner vidrios opacos en la ventana.
TELÓN