La isla desierta _ Saverio el cruel
La isla desierta _ Saverio el cruel LUISA. —¿Por qué no habrá llegado usted en otro momento? Estamos frente a una terrible desgracia de familia, Saverio.
SAVERIO. —Si no es indiscreción…
LUISA. —No, Saverio. No. Mi hermanita Susana…
SAVERIO. —¿Le ocurre algo?
PEDRO. —Ha enloquecido.
SAVERIO (respirando). —¡Ha enloquecido! Pero, no es posible. El otro dÃa cuando vine a traerle un kilo de manteca parecÃa lo más cuerda…
LUISA. —Pues ya ve cómo las desdichas caen sobre uno de un momento para otro…
SAVERIO. —Es increÃble…
PEDRO. —¿IncreÃble? Pues, mÃrela, allà está espiando hacia el jardÃn.
Por la puerta asoma la espalda de SUSANA mirando hacia el jardÃn. De espaldas al espectador.
PEDRO. —Quiero observarla. Hagan el favor, escondámonos aquÃ.
PEDRO, LUISA y SAVERIO se ocultan. SUSANA se vuelve. SUSANA se muestra en el fondo de la escena con el cabello suelto sobre la espalda, vestida con ropas masculinas. Avanza por la escena mirando temerosamente, moviendo las ruanos como si apartase lianas y ramazones.