La isla desierta _ Saverio el cruel
La isla desierta _ Saverio el cruel Grave entra SAVERIO a su cuarto. Se pasea en silencio frente a la guillotina. La mira, la palmea como a una bestia.
SAVERIO. —Qué gentecilla miserable. Cómo han descubierto la enjundia[13] pequeño-burguesa. No hay nada que hacer, les falta el sentido aristocrático de la carnicerÃa. (Restregándose las manos, familiar, pero altisonante). Pero no importa mis queridos señores. Organizaremos el terror. Vaya si lo organizaremos. (Se pasea en silencio, de pronto se detiene como si escuchara voces. Se lleva una mano a las orejas).
