Los Lanzallamas
Los Lanzallamas —No, soy comunista…
—¿Y siendo comunista usted traicionarÃa a sus compañeros para favorecer una asonada militar, con el pretexto de que el paÃs va a ser vÃctima del comunismo?
—SÃ.
—No lo entiendo.
—Yo sà me entiendo.
—¿De qué manera?
El Astrólogo se puso de pie, caminó unos instantes en el cuarto y luego dijo:
—El nivel intelectual del paÃs es pésimo. Con lo dicho quiero decirle que nuestro pueblo, en su mayorÃa, por procedimiento de evolución no llegará jamás a admitir Ãntegramente el comunismo. Se opone a esto no sólo el interés de los capitalistas, sino el de los cuerpos polÃticos democráticos, que viven y se enriquecen representando al pueblo. Es decir que nosotros nunca podremos llevar el convencimiento y aceptación del comunismo por procedimientos intelectuales, al pueblo. Un pueblo se hace comunista por hambre, o por el exceso de opresión. Nosotros no tenemos poderes para provocar el hambre… tampoco para provocar la opresión. Los únicos que pueden oprimir y tiranizar a un estado son los militares. Entonces auxiliamos a los militares a clavar las uñas en el poder…
—Es un juego largo…