Los Lanzallamas
Los Lanzallamas —No me llame doctor.
—Querido doctor, durante la guerra europea, para satisfacer las ambiciones de un grupo de capitalistas, bandidos rusos, alemanes, franceses e ingleses, murieron doce millones de hombres. Supongo que estos doce millones de hombres no eran culpables de ningún crimen… Es decir, eran inocentes…
—¿A usted le interesa la destrucción del ejército?
—Partiendo del punto de vista de que el ejército es defensor del régimen capitalista, no queda otro remedio que preconizar su sistemática destrucción. Además, nuestro ejército, examinado con un criterio técnico, no sirve absolutamente para nada.
—¿Ha hecho vida militar usted?
Un trueno, semejante al sordo estampido del paso de un tren escuchado bajo el puente metálico, estalla afuera.
—¡Diablo! ¡Va a llover!…