Los Lanzallamas
Los Lanzallamas —Es posible… Sin embargo, vea, a usted puedo contarle todo. Usted es uno de esos tipos con quien uno destapa su cloaca. Es cierto, se les puede decir todo. Creo que me voy a confesar. Soy envidioso. No se asombre. Me gusta mentir. Cuando tengo un amigo, le ayudo a ser vicioso. Todos mis pocos amigos son viciosos. Me gusta perseguir a la vida y martirizarla. He encontrado hombres a quienes una palabra afectuosa mÃa los hubiera ayudado extraordinariamente… Pues bien, alevosamente, me guardé la palabra afectuosa. Una palabra afectuosa no cuesta nada, ¿no? Pues no la dije. TenÃa un amigo que de buena fe se creÃa un genio; despacio, le he destruido la fe que tenÃa en sà mismo.