Los Lanzallamas
Los Lanzallamas —Pensaba casarme con ella. Le di lo mejor de mà mismo, si algo bueno llevaba en mà mismo. Es difÃcil dar lo mejor de uno mismo, y con generosidad. Bueno, yo lo di. Pureza, ensueño, pasión. No crea que le hablo en personaje cinematográfico. No. Si hubiera luz y usted me pudiera ver la cara, efectuarÃa la comedia. En la oscuridad no hay objeto. A la luz, sÃ, porque no podrÃa resistir al impulso de creerme frente a la máquina fotográfica. AsÃ, no. Estamos en la oscuridad, y apenas nos vemos el brillo de los ojos. Bueno, ¿usted sabe qué salió diciéndome la chiquilla de catorce años, al cabo de tener relaciones conmigo durante dos años? ¿A que no se imagina? —se detuvo, tomándolo del brazo a Ergueta, e insistió—. ¿Puede imaginarse lo que me dijo la chiquilla de catorce años?… Pues me dijo que se habÃa entregado a otro.