Los Lanzallamas
Los Lanzallamas Se evitará, cuidadosamente, lanzar una cortina de gas mientras la tierra permanece recalentada por el sol, pues se generan entonces corrientes de aire verticales y ascendentes que dispersan el gas. En cambio tratará de trabajarse con tierra enfriada, ya que se producen corrientes de aire descendentes que evitan la dispersión del gas.
Pueden utilizarse corrientes de aire que se aparten del punto del ataque hasta cuarenta grados. Los terrenos bajos, llanos, pastosos, con vegetación que alcance la altura de un hombre, son ideales para el ataque con cortina de gas. Se evitarán en cambio los lugares montañosos, donde las diferencias de altura y velocidades del viento anulan la cortina casi en absoluto.
Línea de ataque de fosgeno
Teóricamente y en local cerrado necesitamos medio gramo de fosgeno para convertir en mortífero un metro cúbico de aire.
Se emplearán 40 litros de fosgeno líquido por metro lineal (táctica alemana). Cuando se trata de frentes estrechos de ataque, de escasa profundidad, puede reducirse a 20 litros.