Los Lanzallamas
Los Lanzallamas En puntos de ataque que estén a 400 ó 500 metros del lugar de emisión del gas, la cortina de fosgeno y cloro (9 volúmenes por 1 de fosgeno) llega en 3 ó 4 minutos. Casi siempre, la nube de gas, con un viento de 3 metros de velocidad por minuto, recorre 200 metros en el mismo espacio de tiempo.
El intervalo entre la primera y segunda emisión debe ser igual al espacio de tiempo que la nube de gas ha tardado en llegar al punto de ataque. Se forma una cortina tóxica de cinco metros de altura que se dilata en ancho a medida que se aleja del punto de emisión. Los efectos son fulmíneos.
El coronel Block ha calculado que 500 kilogramos de fosgeno producen un volumen teórico de 100.000 metros cúbicos, originando una nube que tiene 35 metros de altura, 30 metros de ancho y 100 de profundidad. Esta nube de gas produciría efectos tóxicos peligrosos aun arrastrada por el viento a la distancia de un kilómetro del lugar de emisión.
En general, los atacados perecen casi instantáneamente por efectos de la asfixia, cuando el gas fosgeno está diluido en la proporción de 1 volumen por cada 800 de aire.
Transporte del fosgeno