Los Lanzallamas
Los Lanzallamas En un ataque revolucionario, que es de sorpresa y minorÃa, el mejor sistema para transportar fosgeno es el camión tanque. Cada camión tanque puede transportar dos mil kilogramos de fosgeno lÃquido. Un dispositivo sencillo permitirá regar el frente de combate en el porcentaje de 20 a 40 litros por metro lineal.
Como el fosgeno se dilata a medida que la temperatura aumenta, los tanques de fosgeno estarán calculados para soportar presiones de 80 libras por pulgada cuadrada.
La garita del conductor del camión tanque estará absolutamente aislada de la atmósfera externa. El aire para su respiración penetrará a través de respiraderos quÃmicos que neutralizan el fosgeno, y cuya substancia es idéntica a la que se utiliza en las caretas contra los gases.
AsÃ, diez camiones con capacidad para tres mil litros de fosgeno cada uno pueden atender un frente de combate que se dilatarÃa por los colazos de la nube a 5 kilómetros de extensión.
Táctica de ataque
Visto que la aviación de guerra, por reducido que sea el número de aparatos de combate, puede destruir un ejército excelentemente equipado, todo ataque revolucionario con gas debe ser dirigido simultáneamente a los arsenales, aeródromos militares, etc.