Los Lanzallamas
Los Lanzallamas El espectáculo era indigno, y los curiosos de menor cuantía fueron alejados, al tiempo que el cadáver era conducido a un calabozo.
Elsa sobrevivió poco tiempo a Erdosain. Detenida para aclarar su posible intervención en la banda, fue puesta en libertad inmediatamente, pues su inocencia fue ampliamente comprobada. Yo la visité para entregarle el dinero y la carta que me había dejado Erdosain para ella. De esa mujer que yo un día conocí ―enérgica y segura de sí misma―, sólo restaba un espectro triste. Hablamos mucho; se consideraba responsable de la muerte de Erdosain, y algunos meses después falleció a consecuencia de un ataque cardíaco.
Barsut, cuyo nombre en pocos días había alcanzado el máximum de popularidad, fue contratado por una empresa cinematográfica que iba a filmar el drama de Temperley. La última vez que le vi me habló maravillado y sumamente contento de su suerte:
—Ahora sí que verán mi nombre en todas las esquinas. Hollywood. Hollywood. Con esta película me consagraré. El camino está abierto.
Hipólita y el Astrólogo no han sido hallados por la policía. Numerosas veces se anticipó la noticia de que serían detenidos “de un momento a otro”. Ha pasado ya más de un año, y no se ha encontrado el más mínimo indicio que permita sospechar dónde puedan haberse refugiado.