La ley de la atraccion en el mundo del pensamiento
La ley de la atraccion en el mundo del pensamiento Una de las cosas más curiosas que pueden percibir quienes han entrado en contacto con la gente que ha «llegado» es que esa gente que ha triunfado no es extraordinaria. Cuando conoces a algún escritor importante, te sientes un tanto decepcionado al darte cuenta de que es alguien muy normal. No tiene una conversación brillante y, de hecho, frecuentas a un montón de gente ordinaria que parece mucho más brillante que este hombre, que te deslumbró con la luz de sus libros. Conoces a un gran estadista, y no parece ni la mitad de sabio que un montón de ancianos de tu pueblo, que desperdician su sabiduría lanzándola al aire. Conoces a un magnate de la industria y resulta que no te da la impresión de contar con la sagacidad de la que hacen gala algunos de los comerciantes minoristas de tu barrio. ¿Cómo es posible? ¿Es ficticia la fama de esos personajes, o cuál es el meollo de la cuestión?