La ley de la atraccion en el mundo del pensamiento
La ley de la atraccion en el mundo del pensamiento El meollo de la cuestión es el siguiente: has imaginado que esa gente estaba hecha de un material superior y te sientes decepcionado al descubrir que están hechos de lo mismo que tú y quienes te rodean. Pero te preguntas: ¿dónde radica la grandeza de sus logros? Sobre todo en lo siguiente: creer en sà mismos y en su poder inherente, en su facultad para concentrarse en la tarea que tienen entre manos cuando trabajan y en su capacidad para evitar filtraciones de energÃa cuando no están trabajando. Creen en sà mismos y hacen que todo esfuerzo dé resultado. Los listos de tu pueblo vierten su sabidurÃa por las esquinas y hablan con muchos tontos, mientras que si fuesen sabios de verdad ahorrarÃan esa sabidurÃa y la situarÃan allà donde sirviese para algo. El escritor brillante no malgasta su ingenio por las esquinas; de hecho, cierra el armario en el que guarda su ingenio y sólo lo abre cuando está listo para concentrarse y ponerse a trabajar. El magnate industrial no desea impresionarte con su sagacidad e inteligencia. Nunca lo hizo, ni siquiera de joven. Mientras sus compañeros no dejaban de hablar y jactarse, este futuro financiero de éxito no decÃa esta boca es mÃa.