La ley de la atraccion en el mundo del pensamiento
La ley de la atraccion en el mundo del pensamiento Podrás desarrollar esta idea con más claridad si piensas en los aparatos de radio, que reciben vibraciones únicamente de la emisora que está sintonizada en la misma onda, mientras que otras señales pasan por el aire muy cerca sin afectar al aparato receptor. La misma ley puede aplicarse a las operaciones del pensamiento. Sólo recibimos aquello que corresponde a nuestra sintonÃa mental. Si nos sentimos desanimados, podemos tener la seguridad de que hemos caÃdo en una clave, en un tono negativo, y que no sólo nos veremos afectados por nuestros propios pensamientos, sino que también recibiremos otros igualmente depresivos de tipo parecido, que son emitidos de manera constante por las mentes de otros desafortunados que todavÃa no se enteraron de la existencia de la Ley de Atracción. Y si alguna vez nos elevamos a las alturas del entusiasmo y la energÃa, no tardaremos en sentir la llegada de pensamientos animosos, atrevidos, energéticos y positivos enviados por los hombres y mujeres del mundo. Podemos reconocer esta circunstancia sin mucho esfuerzo cuando entramos en contacto personal con la gente y sentimos sus vibraciones, depresivas o estimulantes, según sea el caso. Cuando no nos hallamos en su presencia también opera la misma ley, aunque con menos intensidad.