La ley de la atraccion en el mundo del pensamiento
La ley de la atraccion en el mundo del pensamiento El problema radica en que en realidad no quieres ninguna de esas cosas, y sin embargo le echas la culpa a tu falta de voluntad. Dices que quieres hacerlo, pero si te detuvieses a pensar verías que en realidad deseas hacer otra cosa. No estás dispuesto a pagar el precio para conseguirlo.
Detente un instante y analiza esta afirmación, y aplícala a tu propio caso.
Eres mentalmente perezoso, ése es el problema. No me cuentes nada sobre carecer de la voluntad suficiente. Dispones de un gran repositorio de voluntad esperando que la utilices, pero eres demasiado perezoso para hacerlo. Ahora bien, si realmente te interesa esta cuestión, ponte manos a la obra y en primer lugar descubre qué es lo que de verdad quieres hacer, y luego empieza a trabajar y hazlo. No te preocupes de la fuerza de voluntad: dispondrás de toda la que desees siempre que la necesites. La cuestión es llegar a ese punto en el que decidirás hacerlo. Ésa es la verdadera prueba, la resolución. Piensa en esto un poco, y decide si realmente quieres ser un voluntarista con las ganas suficientes como para ponerte a trabajar.